3 de febrero de 2009

Llegando, llegamos. De regreso, Baires y No hay dos sin tres

ESTO ES UNA CRÓNICA RESUMIDA DE 3 ESCAPADAS A CAPITAL. EN EN BLOG DE MI COPILOTO ENCONTRARÁN 3 POST CON SU VERSIÓN DE LOS HECHOS. LO PEOR DEL CASO ES QUE COINCIDEN…SOLO EN PARTE!!!


El cecimovil, modelo '80


Conseguir una copiloto que esté libre los lunes a cualquier horario…fue suerte. Que además tenga buen humor, se banque caminatas calurosas, comparta lengua y oreja, y el futón de mi hermano…ya no es suerte, es destino.

Tres viajes a capital. Tres experiencias enriquecedoras.

19 de enero, planes: las telas para decorar mis cuartos. Destino: calle Lavalle en Once con el asesoramiento invaluable del genio de Rafa. Primera incursión mía a capital desde que tengo el auto. Para empezar, nos olvidamos la guía T, pero mi copiloto es nacida y criada en capital (se le olvidó avisar que se vino a La Plata de chica y no recuerda ni la mitad de lo que cree). Pero estaba Rafa así que solo fue necesario llegar a Once, después teníamos guía de turismo incorporado. La hice caminar al sol, la maté de hambre, entramos en cuanto negocio de telas se nos cruzaba, y nunca se quejó!. Conseguí lo que necesitaba y Rafa nos premió con el posteriormente denominado “pata-pata”: un adminículo para meter las patas en agua que te hace masajitos y burbujas!.

Rematamos con cena, yo con mi hermano y mi cuñado y Ana con un amigo, y nos reencontramos en el depto. a las 3 de la mañana.

26 de enero: segunda incursión. Planes: la lámpara de mi cuarto. Como no podía ser de otra manera se me antojó una lámpara colgante que no existe, hay que hacerla. No explico…si algún día la termino y no muero en el intento de enhebrar mostacillas le saco foto y la posteo. Compré el armazón por mercadolibre: a retirar en Caballito. Ahí cerca estaba el negocio de los strass para uñas (no se rían…cacho anda en esa ahora). Y continuaba Once de nuevo siguiendo las indicaciones de Rafa para adquirir los materiales restantes de mi lámpara. Esta vez mi copiloto se avivó: calzado cómodo, y yo también: agarré la guía T. nos vamos organizando, por suerte porque el circuito era más complicado. De ahí a Palermo de recorrida por Barugel Azulay, y luego al Barrio Chino con Horacio de paseíto para terminar en el depto de Rafa en Palermo otra vez.

Esta vez anduvimos bárbaro con la guía, eso sí, al subir a la autopista para volver a La Plata nos sorprendió un enorme cartel que decía Autopista Ricardo Balbín. Entré en pánico. Me preguntaba adonde carajo estaba yendo, porque ese cartel no lo vi nunca. Hasta que mi copiloto me dice:

- Ce, en la mano contraria va un Costera, me parece que estamos orientadas a La Plata.

Genial, acabo de enterarme que ese es el nombre de la Autopista Buenos Aires-La Plata!.

Pero yo tan sencilla no la iba a hacer, ya que era de noche…aproveché para bajar mal de la autopista y terminamos volviendo por camino Centenario. Es que la quería llevar a pasear a Anita!.

29 de enero: plan, espectáculo en Velma Café de Luis Lugo. Haciendo base en casa de Rafa. A esta altura el autito ya va solo!. Es una especie de “Herbie” (¿alguien lo recuerda?). Allá fuimos, con poca plata pero buena disposición. El lugar me encantó, el espectáculo precioso, con Anita nos cantamos todo, los dos litros de New Age…dan para todo un post. Las dos volviendo caminando, 6 cuadras mareadas y tentadas, no sé contarlo. Por ahí Ana que maneja mejor esto de expresarse escribiendo logra una pintura realista de los hechos. Además tiene la memoria más intacta, y no me gusta hablar mal de mi (sí recuerdo haber estado intentando llamar al ascensor con el botón de encender la luz del pasillo). Derrapamos en el futón en estado deplorable, por suerte Rafa y Néstor no habían llegado. La macana es que nos despertamos a las 5 y media de la mañana, de charla, mucha agua fría y pucho en la cocina…y nos volvimos a dormir hasta las 10 y pico.

A la mañana, ya lúcida, me tocaba instalación de antivirus en la notebook de Rafa. Y manejar de vuelta. Pero como Herbie aprendió, subí y bajé de la autopista correctamente.

Estas cosas me hacen bien.