30 de diciembre de 2016

Ahora entiendo

Y me vine a El Bolsón. Empiezo a tachar las cuentas pendientes y se siente maravilloso. Una vez conocí un negro inteligente que me hizo pensar en esto de la lista de cuentas pendientes, no me olvido. Y lo pongo en práctica. 
Es una experiencia inolvidable además de acercarme al viejo que amaba este lugar. Acabo de entender por qué, y lo voy conociendo más allá de la vida.
Termino en este paraíso un 2016 que trajo la partida de Nes, y recibo un 2017 que espero que por una vez, no traiga partidas. Porque me agotaron, me entristecieron. 
Igual tengo mucho que agradecer por este año. Male, Nelly, Santi, Guido, Clau, Rafa, Moni, Marite, Betina, Fer, Mary, Ger,  Mora que me recibió y me alentó, Enrique y Laura bolsoneros fraternos. Y a mí. Me agradezco a mí. Porque me animé a crecer, a intentar, a bailar, a programar viajes aún sin la certeza de poder, pero con las ganas de que sean. 
Parece que esto es la vida no más, Aprender, avanzar, elegir, decidir, disfrutar. Y dar vuelta la página.
No te olvido Sol, porque también gracias a tu luz estoy acá. Y estás conmigo aunque no quieras.
Voy por más. Alentame el vino, descorchame el alma.

16 de junio de 2016

Juguemos!

Me gusta este juego. Porque los dos inventamos las reglas.
Me encanta jugar con vos, porque jugas lindo y limpio.
Y cuando me aburro de tu juego, barajás y das de nuevo.
Lográs que no me aburra de jugar.
Y que me ría, como debe ser con los juegos.
Me gusta inmensamente, que no sea del todo un juego.
Jugame más, jugame siempre, que yo me prendo.


8 de junio de 2016

LOCA!

FLUYAMOS Y DISFRUTEMOS.
LO QUE PODAMOS.
AL FINAL, ERAS TODO UN POETA!
QUE TE QUIERO, QUE TE APLASTO, QUE TE ADMIRO, QUE TE MATO.
Y DESPUÉS TE RESUCITO,
PORQUE ME RESUCITA.

31 de mayo de 2016

Final sin fin

Al final, la tipa era una veleta.
Se lavó la cara, se envalentonó, y salió dispuesta a poner los puntos.
Le duró poco. Todo. La cara limpia y el valor.
Con un solo abrazo la convencieron de todo lo contrario.
No sabía si lloraba por desconsuelo, o por la bronca de perder el rumbo.
Así y todo, ante la prueba irrefutable de debilidad que experimentaba,
no cedió a los impulsos y se volvió sola.
Eso también le duró poco.
Como media hora después aceptó la oferta, entre feliz e indignada, y se dejó llevar una vez más. 
Ahí, dónde todo lo demás desaparece.
Y todo parece perfecto. Hasta parece amor.





18 de mayo de 2016

Revuelto de letras

Nunca se sufre por amor.
Se sufre por desamor.
Por desencanto, o por indiferencia.
Pero nunca por amor.
El amor no lastima.
Las que lastiman
son las personas
que no saben amar.
Y dicen, que cuando realmente amas
incluso si hubiera un millón de razones para dejarlo
todavía buscarías una razón
para quedarte.
Desecha las excusas
porque todo lo que haces, vives y tienes
o pierdes,
ha sido propia elección.


12 de mayo de 2016

BENEDETTI

DE ESO SE TRATA,
DE COINCIDIR CON GENTE 
QUE TE HAGA VER COSAS
QUE TU NO VES.
QUE TE ENSEÑEN A MIRAR
CON OTROS OJOS.



6 de mayo de 2016

Confesiones de otoño

Este espacio es mío. Es mi catarsis. Mi rincón de paz.
Y si alguien accede a él es por dos razones: o yo le otorgué la posibilidad, o cayó de casualidad.
Y vos, corazón, pertenecés a la primera de las opciones.
Yo te invité, te traje, te involucré.
Como todo en mi vida: a quien quiero, lo incluyo: en todo, con todos, con todo. 
Yo no manejo medias tintas, quiero o no. Amo o no. 
Lo otro, es para los indecisos. Para los que no saben lo que quieren. O no quieren lo que tienen.
Yo sé. Clarito lo sé. Y soy feliz por eso. Sé lo que quiero.
Seguramente no lo tenga, pero sé lo que necesito.
Llegué a esta altura de mi vida sabiendo lo que quiero.
No es poco. Te quiero. Y me quiero. Y posiblemente estos dos quereres, entren en contradicción.
La cuestión será aclarar si quererte, hace que yo me quiera menos. 
De ser así, voy a necesitar no quererte más.
Va a costar. Pero si finalmente siento que vale la pena dejar de quererte, toda mi energía la pondré ahí. En olvidarte. Y dejarte vivir tus amores reales en paz.
La felicidad en esta vida corta, es personalísima.
Cada uno arma su felicidad como le parece mejor.
Y si yo no soy la felicidad de alguien, simplemente, me fuí. 
No será la primera vez que resigno el amor y huyo. 
Pero eso, también es amor del bueno: retirarse cuándo una sabe, posta, que jamás la van a amar.