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28 de abril de 2007

La habitación cerrada, de Trilogía de Nueva York

Otro poco de Paul Auster. La idea de leer este fragmento radica en plantearse si es bueno indagar tanto en uno mismo, o si esto solo nos confunde más. Hasta que punto la historia de "quienes somos" es tan crucial, es tan necesaria para continuar creciendo en la vida. Escucho ofertas.

" Vagabundeé mentalmente durante varias semanas, buscando la manera de empezar. Toda vida es inexplicable me repetía. Por muchos hechos que cuenten; por muchos datos que se muestren, lo esencial se resiste a ser contado. Decir que fulanito nació aquí y fue allá; que hizo esto y aquello, que se casó con esta mujer y tuvo estos hijos, que vivió, que murió, que dejo tras sí estos libros o esta batalla o ese puente, nada de eso nos dice mucho. Todos queremos que nos cuenten historias, y las escuchamos del mismo modo que las escuchábamos de niños. Nos imaginamos la verdadera historia dentro de las palabras y para hacer esto sustituimos a la persona del relato, fingiendo que podemos entenderle porque nos entendemos a nosotros mismos. Esto es una superchería. Existimos para nosotros mismos, quizá, y a veces incluso vislumbramos quiénes somos, pero al final nunca podemos estar seguros, y mientras nuestras vidas continúan; nos volvemos cada vez más opacos; más y más conscientes de nuestra propia incoherencia. Nadie puede cruzar la frontera que lo separa del otro por la sencilla razón de que nadie puede tener acceso a si mismo. "

27 de febrero de 2007

De "El Palacio de la Luna", de Auster

“Las señales apuntaban a un eclipse total, y aunque buscaba a tientas otra lectura, la imagen de esa oscuridad me iba atrayendo gradualmente, me seducía por la simplicidad de su diseño. No haría nada por impedir que ocurriera lo inevitable, pero tampoco correría a su encuentro. Si por ahora la vida podía continuar como siempre había sido, tanto mejor. Tendría paciencia, aguantaría firme. Simplemente sabía lo que me esperaba, y tanto daba que sucediera hoy o mañana, porque sucedería de todas formas. Eclipse Total.”

“Al final el problema no era la pena. La pena era la primera causa, pero pronto dejó paso a otra cosa, algo más tangible de efectos más calculables, más violento en el daño que producía. Toda una cadena de fuerzas se había puesto en marcha, y en un momento determinado empecé a bambolearme, a volar alrededor de mí mismo en círculos cada vez más grandes, hasta que finalmente me salí de órbita”.

Estos fragmentos me producen la sensación de que, cualquiera que sea la circunstancia y la persona, en algún punto la toca. Como si hubiese sido escrito para que el lector sienta que hablan de uno mismo. Y sin embargo no creo que haya sido la intención. De hecho en el contexto del libro, el protagonista se refiere a una situación por demás particular. Sería interesante saber qué les genera a ustedes.